Tiempo de cambios


Cumplimos 30 años y muchas cosas cambian, gente que se va, gente que viene, gente del pasado que reaparece, nueva gente que se incorpora… los cambios son difíciles de digerir, sobre todo cuando partes de una inmejorable situación (y con este adjetivo ya me estoy condenando). Nunca sabemos cuándo es el mejor momento, siempre puede aparecer uno mejor, pero hay que estar receptivos y a veces cuesta. Y nos anclamos al pasado, como quien no sabe nadar y recorre siempre la piscina cogido al bordillo sin llegar nunca a descubrir que lo más divertido ocurre cuando nos dejamos llevar, cuando no siempre nos movemos sobre seguro.

Y me imagino esa foto de 3 niñas pequeñas mirando al mar en una puesta de sol y la transición hasta verlas convertidas en 3 perfiles de mujeres adultas con la vista aún puesta en ese horizonte, amplio, lleno de sueños, de posibilidades, con vientos y mareas pero siempre cogidas de la mano.

[sonido de frenada de coche] Vaaale, que no se puede poner una sentimental… nos tomamos un gintaca? hay cosas que nunca cambian 🙂

Leave a comment